Domingo 21 de noviembre de 2117 ≈18:00:00 UTC
Shanghái · Margarita · Choroní · Paraguaná · Caracas · Popenguine · Estambul
Siendo un poco más de la una de la mañana en Aksu, Gisela, Taffilynn, Yu y Lucía se mantienen en animada conversa a través de sus espinales y desde sus respectivos puntos de vigilancia; aunque sus expectativas de encontrar a Crombie ya se han reducido notoriamente no les incomoda continuar, pues les resulta agradable el ambiente festivo del sector. Y es mientras concuerdan en extender su vigilancia por las razones antes expuestas, cuando Lucía interrumpe de golpe la conversación.
···¡Eh! ¡Acaba de pasar frente a mí un trío de tipos con toda la pinta! ¡Tienen que ser ellos!
De manera inmediata Gisela, Yu y Taffilynn corren hacia la calle que vigila Lucía; son varias cuadras lo que debe recorrer cada una. Taffilynn es quien más cerca está; Yu la más alejada.
···Voy siguiéndolos, pero mantengo cierta distancia para que no sospechen —advierte Lucía. ···No los pierdas de vista, nena —increpa Gisela mientras se abre paso entre los transeúntes. ···Tranquila, seguro podemos tomarlos por sorpresa; sean discretas al llegar.
Ese último consejo de la sureña llega tarde; lo sabe porque desde atrás del trío sospechoso puede apreciar cuando Gisela y Taffilynn llegan sobresaltadas y hurgando en los rostros de todas las personas en su entorno, piensa que quizá el fernet tenga algo que ver con la sobreexcitación de sus compañeras de faena.
—Tienen que ser esos —dice Gisela a Taffilynn señalando sin disimulo a los tres hombres.
En ese instante, la miliciana decide abrir el canal de comunicación con casa de Augusta para transmitir su senstream de lo que sucede. Al percatarse de que dos extrañas se aproximan vehementemente a ellos, los individuos intercambian palabras entre si y el que va en medio de los tres sale corriendo en sentido opuesto a Gisela y Taffilynn; es decir, sin saberlo, corre directo hacia Lucía, que está unos treinta metros detrás. Al verse en evidencia, Taffi y la Gise aceleran el paso y confrontan a los dos hombres que parecen decididos a enfrentarlas para darle oportunidad de huir al tercero.
···¡Son Cástor y Pólux! —Grita Jonathan en casa de Augusta, cuando Taffilynn se acerca lo suficiente a los individuos y sus rostros se muestran con claridad. ···Taffi, esos tipos son los mismos que se pelearon con mi esposito y con Torkins en Leknes, los guardaespaldas de Åsa Österlund —explica Yrene mientras retoca el barniz de sus uñas en la comodidad de su casita de Tiraya.
Al tiempo que Yrene habla, los gemelos desenfundan sendas pistolas, apuntan a cada una de las mujeres y se disponen a demostrar otra vez su poca habilidad. Al verse de cara al cañón que la apunta, Gisela se agacha y al instante lo evade, desde esa posición da un veloz paso, casi rozando el piso con sus rodillas, y al quedar debajo del brazo que sostiene la pistola de Cástor (¿o Pólux?) se impulsa hacia arriba y asesta un duro golpe en la glotis del guardaespaldas, derribándolo mientras tose y deja caer su arma.
Simultáneamente, Taffilynn enfrenta a Pólux (¿o Cástor?) de manera distinta; evade el cañón que la apunta moviéndose velozmente a un costado de su agresor, desenfunda un par de pequeñas navajas tácticas con las que alterna cuchillazos a la velocidad del rayo en la mano con que el hombre sostiene la pistola, incapacitándolo para sostenerla.
El tercer individuo, el que salió huyendo, corre despavorido mirando hacia atrás; su rostro se desencaja al darse cuenta de que sus defensores fueron fácilmente desarmados. Lo siguiente que experimenta es un sabor a tierra en su boca, el de la que acaba de tragar al caer; Lucía le metió una zancadilla cuando pasó por su lado.
‐··¡No me maten, por favor! —Chilla desesperadamente y en sueco el recién caído. ‐··Calmáte que no te va a pasar nada, boludo. ¿Hablás castellano? —Le pregunta Lucía mientras lo pone boca arriba, lo sostiene por el cuello y le carga la rodilla en el pecho. ‐··Un poquito… ‐··¿Sos Peter Crombie? ‐··No…, ¡sí! ¡Pero no me hacer [sic] daño, por favor!
En ese instante, llegan Gise y Taffi al encuentro con la Lula para constatar que se logró al objetivo de la misión. Justo detrás de ellas se apersona Yu, única de las cuatro a quien no le resulta indiferente la multitud curiosa que atestigua el brevísimo, pero llamativo incidente. Al verlas llegar, Lucía se pregunta qué fue de los guardaespaldas, pero un vistazo en la distancia le permite constatar que los pobres no dan para nada. Gisela trae una pistola en cada mano, las de los gemelos. Al verla, Crombie se queda pasmado, ya no ruega, no solloza y deja de emitir sonido alguno, parece que cuando asume que va a morir adquiere cierta entereza. Al apercibirse de esto, Gisela ríe y le dice:
‐··¿Sos idiota o qué? Aunque quisiera matarte, que no quiero, no iba a hacerlo acá en plena vía pública y con todo el ECIPA registrando cada cosa que hago. Ponete en pie, boludo. ‐··Yo creyendo [sic] que eran apowneds1 y estaban aquí para matar a mí [sic]. ‐··Mejor decime tu path, ese castellano tuyo no sirve —recrimina Lucía al nórdico.
Crombie revela el bokode en la palma de su mano y todas cuatro lo registran. En paralelo Taffilynn gestiona el ingreso de los cinco a casa de Augusta.
‐··Hola a todos —saluda la miliciana—, acá están Gisela, Lucía y Yu, amigas de Juan, está también Crombie, así que ya saben. ‐··Eh…, ¿quién es mi amigo Juan? —Inquiere Yu. ‐··Ya lo conocerás —responde Gisela. ‐··Ah… Yo asumí que…, en fin. ¿Preguntas? —Continúa Taffilynn. ···Muchísimas —contesta Jonathan mientras nada de regreso a la orilla en Playa el Yaque—. Para empezar, ¿qué te hizo pensar que unos aposesos iban por ti, Crombie? ···Exactamente, eso me preguntaba yo —dice Yuca. ···Es que yo sé que lo de Åsa no fue suicidio —explica el røkkesen ya con una decente voz sintética castellana—, y no quiero que me maten a mí también. ···Mierda…, ¿la Österlund se suicidó? —Interrumpe Pedro bastante alarmado. ···¡Michelle! ¡Conéctate a casa de Augusta, que la vaina está buena! —Grita Yuca a su compañera desde el patio de su casa y sin cerrar la captura de audio— ¡Uy!… Disculpen si los aturdí… ···Coño, sí —confirma Andrés—, estoy viendo el informe de los cPIC de su sector. Åsa se ahorcó dentro de su casa flotante en Leknes, dejó carta de suicidio y no había indicios de que nadie se acercara al lugar en las 24 horas previas. ···Eso no fue suicidio; la aposeyeron y la forzaron a suicidarse, estoy seguro. —Insiste el joven marcateniente. ···¿Y sabes quién es responsable de eso? —Sondea Carlos. ···La culpa es de unos torbíes de Paraguaná. ···Nosotros somos unos torbíes de Paraguaná —espeta Aurelia—, y no hemos aposeído a nadie. ···Ah… Ustedes… O sea… —traga grueso el marcateniente— Me refiero a que ustedes la llevaron a cometer los errores por los que fue castigada. ···Explícate mejor —exige Torkins sintiéndose aludido. ···Bueno, que la hicieron alterar y se le salió información sobre la escucha plantada en uno de ustedes —detalla. ···Supongo que eso te contaron los guardaespaldas —interviene Pedro. ···Sí, ellos fueron testigos de todo —confirma Peter. ···Al parecer obviaron algunos detalles en ese relato que te dieron —resalta Andrés—. Pero luego hablamos de eso. Nos contabas que fue castigada, ¿por quién? ···Por los mismos que nos revelaron la verdad sobre ustedes. ···¿Y qué verdad será esa, mi querido amigo? —Inquiere Augusta. ···Eh… No sé si venga al caso… No importa… —vacila el marcateniente. ···Puedes hablar con confianza —insiste Yrene. ···Miren, yo tengo una sexualidad muy diversa, soy súmamente abierto al respecto y nunca objetaría las prácticas sexuales de otros —comienza a explicarse—, pero es que para llevar a cabo sus rituales necrófilos ustedes necesitan cadáveres, y como ese insumo no es fácil de conseguir, se deduce que deben estar asesinando personas y eso es inaceptable, por eso nos unimos a la lucha en contra de ustedes.
Como es de suponer, todos en casa de Augusta están conteniendo la risa, y si acaso alguno se deja escuchar, los demás no aguantarán y estallarán en carcajadas ante la locura que están escuchando. Pero como la mente de Andrés va un paso adelante, en el mismo milisegundo en que Crombie finaliza su revelación, envía a todos una nota de texto diciendo:
···¡Si se ríen lo perdemos! ¡Silencio!
El Pelúo sabe que debemos evitar la burla a toda costa. Afortunadamente logra su cometido, quienes no contienen la risa silencian sus canales a tiempo. Carlos logra recomponerse con relativa rapidez y muy parco responde:
···Oye, Peter, con todo respeto, creo que la información que manejas no es del todo precisa… ···Pero por Dios —replica—, si eso lo sabe todo el mundo.
Haciendo alarde de sus refinados algoritmos de aprendizaje automatizado Augusta parte de lo que recién hizo Andrés, optimiza la idea y decide crear un breakout room en el que estén todos excepto Crombie.
···Estimados, la sintomatología no deja lugar a dudas, Peter Crombie está atrapado en un universo de posrealidad2, lo bueno es que parece que comienza a cuestionarla; si me lo permiten, quisiera brindarle el debido tratamiento para ayudarlo a superarla. Estoy perfectamente capacitada en estos menesteres. ···Todavía no, maquinita —interpone Gusmen—, es prioridad conocer la fábula en que vive, luego lo tratas. ···Muy bien, pero lo de maquinita estuvo de más.
Y se desata el alboroto en el breakout room; todos comparten la misma perspectiva: parece mentira que en pleno siglo XXII todavía existan grupos de personas susceptibles a este tipo de manipulación, pero es así.
···No es prudente que se queden en silencio ante Crombie, sugiero volver a él en el hilo principal y continuar más tarde el debate por acá.
Siguiendo el consejo de Augusta, es Rubén quien retoma.
···Escúchame algo Peter, al igual que la mayoría aquí, yo no soy torbí, estamos haciendo una actividad con ellos y se nos está compensando nuestra participación, pero si sabes algo que deba hacernos reconsiderar esta relación, estás obligado a ilustrarnos. ···Oye… No sé si aquí mismo sea el lugar adecuado para… ···Lo es —zanja Rubén—, y si eres una persona de principios, te pido que nos concretes quienes son en realidad estos tipos. ···Son una infame secta que aparenta ser inofensiva pero que en realidad tiene el maléfico propósito de instaurar un sistema anacrónico global feudal necrófilo esclavista demoníaco en el que la humanidad entera se les arrodille como siervos esclavos.
Así lo dijo. Sin pausas, sin respirar, en letanía.
Los universos de posrealidad siempre han existido: desde un líder carismático hasta el editor de un medio de comunicación MECC3 pudieron crearlos desde siempre. Los primeros universos de posrealidad que surgieron de la Internet no fueron intencionales, se crearon como consecuencia no prevista del uso masivo de los primeros algoritmos madrigueradores4 utilizados en las redes sociales centralizadas de principios del siglo XXI. Una vez descubierto el potencial de esta técnica, se utilizó de manera tan intencional como recurrente durante varias décadas para manipular la opinión pública e, incluso, para crear conflictos sociales y armados. Pero con el transcurrir del tiempo las personas aprendimos a identificar y concientizar este tipo de manipulación, lo cual nos proveyó un elevado nivel de inmunidad colectiva y ya son muy pocos los que logran algo con tales prácticas.
Las aclaraciones precedentes tienen por finalidad el darle contexto a la exagerada comidilla en el breakout room, es que la mayoría recuerda con claridad los tiempos en que comenzaron a producirse universos intencionales de posrealidad y eso daba miedo.
···Gracias por tu honestidad —responde Rubén desde su silla playera en Margarita, él al igual que Jonathan tiene la costumbre de pasar los domingos en la orilla del mar—, aunque presumo que ya corroboraste todo eso que afirmas, me voy a permitir hacerlo por mi cuenta, y si descubro que es cierto todo lo que afirmas, me veré obligado a cortar ciertas amistades, y quizá hasta me una a quienes quieran detener esto. ···¿Nos puedes decir quién es tu fuente? —Consulta Jonathan con creíble gravedad— Eso nos ayudaría muchísimo en la confirmación de tus revelaciones, el mundo merece la verdad. ···No estás obligado a hablar, Crombie —sugiere Yrene a fin de hacer más coherente la patraña. ···No le temas a la verdad, torbí —replica el marcateniente sintiéndose avalado—. Quien nos hizo estas revelaciones fue el Grand Chief Executive de una hueste angélica de origen extraplanetario que opera desde el anonimato para salvar al mundo de tu peste, y él ha elegido a los røkkesen como sus únicos aliados en la gran guerra contra el mal que pronto se desatará en todos los rincones del planeta Tierra. ···¿Y tienes el nombre completo del Grand Chief? ¿Alguna dirección? —Interroga Gusmen ya con desparpajo. ···El Ungido Protector cuida mucho su privacidad. ···Comprensible —concluye Yrene. ···Muy bien —interviene Augusta—, acabo de cerrar el breakout room, ya no lo necesitamos; ahora quisiera hablar con el amigo Crombie, ¿les parece? ···Todo tuyo —dice René. ···Llévatelo —remata Gusmen. ···Un momento, un momento, ya va —reclama Dumas—, Peter, si todo es tan bonito con el Ungido Protector, ¿por qué te ocultas de él en una región torbí? ···Bueno, es que no quiero correr la misma suerte que Åsa. ···Amigo, yo comprendo tu confusión —prosigue el autómata, ahora en su rol de psicoanalista—, una parte de ti se aferra a las enseñanzas del Ungido, pero la otra le teme y te trajo a refugiarte entre torbíes; urge que te reconcilies contigo mismo. ···No tengo nada que reconciliar —aclara el joven—, reconozco que entré en pánico con lo de mi amiga y salí huyendo, pero eso no cambia lo que son ustedes, yo seré un cobarde, pero al menos no soy un depredador sexual asesino.
Llegada a este punto la conversación, ya Yu se encargó de guiar a Crombie, Lucía, Gisela y a Taffilynn hasta las banquetas de una placita cercana al lugar del encontronazo, sigue dando explicaciones y haciendo aclaratorias a los pocos transeúntes que aún se interesan en el recién ocurrido incidente. Todo apunta a que los cPIC del sector no fueron llamados a participar; de otro modo, ya se hubiesen apersonado.
···Entonces, este pendejo está es escondiéndose en Aksu —dice Pedro desde debajo de la LOA5 que no ha logrado hacer funcionar y que tanto ha prolongado su estadía en Popenguine. ···Sí, venir a ocultarnos aquí fue idea de Úrsulo y Casto —confirma el marcateniente. ···¿Idea de quiénes? —Consulta Andrés. ···Úrsulo y Casto, los exguardaespaldas de Åsa, los que ustedes golpearon salvajemente en Leknes y ahora aquí, están conmigo desde que ella los despidió. ···Ah, te refieres a los ineficientes Cástor y Pólux —aclara Jonathan con tono sarcástico— los que no te han dicho que son los verdaderos culpables de que supiéramos lo de las escuchas. ···¿Qué? —Inquiere el confuso Peter.
Gusmen pausa la reproducción que hace del primer capítulo de la quinta temporada de The Wire cuando intuye que su intervención en la conversación puede ser algo extensa. Manteniendo su cómoda posición en el gran puf del salón de su pequeño apartamento en las estrías del cerro El Ávila, pregunta a Crombie:
···¿Tú te has cambiado recientemente el espinal? ···Los tres nos los cambiamos apenas supimos lo de Åsa. ···Temían que esos espinales tuvieran codificación motora… ···Obvio —responde el joven dejando colar cierta altivez en el tono de su voz sintetizada. ···Bueno, entonces hay dos posibilidades: o ustedes tres no están aposesos, o a tu Ungido no le interesaba matarlos; de lo contrario, se hubiesen suicidado al mismo tiempo que Åsa. ···Ya eso no importa mucho —replica Crombie. ···Fíjate que sí —insiste Gusmen—, porque es muy probable que en este instante los de tu Hueste ya sepan que estás hablando con nosotros, y si era que antes no querían matarte, quizá ahora sí. ‐··Gusmen, che, hiciste que este acá se pusiera blanco del susto —acota Gisela.
Jonathan coge en el aire la intención de Gusmen y dice:
···Bueno, amigo Crombie, en nombre de las muchachas allá y de todo el equipo en general, quiero ofrecerte nuestras más sinceras disculpas por el mal rato que les hicimos pasar a ti y a tus acompañantes; si crees que podemos hacer algo para compensarlos, no dudes en pedirlo.
Los presentes en casa de Augusta y las mujeres en Aksu sostienen la respiración por unos segundos, y es que, si bien todos entienden la intención de Gusmen, lo precipitado y obvio de la intervención de Jonathan les hace temer que el røkkesen no caiga en la manipulación. Pero sí cae.
···¿Y ahora me van a dejar a mi suerte así no más? —Interroga el aludido recobrando el tono sumiso de minutos antes. ···Ten en cuenta que fuimos hasta allá porque creímos que estabas involucrado en los ataques al Sistema Torbí —ratifica Pedro—, y aunque ya sabemos que no es así, has dejado clara tu aversión hacia nosotros, por tanto… ···Por tanto, deberías más bien buscar apoyo en tu gente. —Complementa Aurelia. ···No podría —responde—, no sé en quién puedo confiar dentro de nuestra comunidad. ···Si te juntás con fachos, pues ya sabés —murmura Gisela. ···Está el otro que andaba con ustedes, Kennet Kamprad. ¿En él tampoco puedes confiar? —Inquiere Yuca. ···A Kennet lo cuida su papá —afirma Crombie. ···Yo puedo ayudar curándole la mano a tu amigo —oferta Lucía al ver que Casto y Úrsulo se acercan tímidamente; Yu les hizo señas invitándolos a acercarse y Crombie gesticuló en favor de ello—. Más allá de eso, no sé qué otra cosa podríamos hacer por ustedes. ···Pero es que…, ustedes lo acaban de decir… Nos van a matar —insiste el nórdico, ya con ojos llorosos. ···Crombie, yo tampoco soy torbí —interviene René—, pero te hablo claro y aquí delante de ellos: si nos das algo más sobre el Ungido y la Hueste, creo que podrías contar con el apoyo de las torbias. Dada la situación, te interesa tanto como a ellos que se sepa quién es esa gente. ···Lo que sea se los damos —responde Crombie desbocado—, tengo registro de todas nuestras comunicaciones, sé quiénes tuvimos contacto con ellos, puedo ayudar, puedo ayudar. ···Bueno —concluye Gisela intuyendo que ya Crombie está domado—, creo que Lucía y yo podemos montar a estos tres en la caravana; en nuestra torbia van a estar seguros hasta que se aclare todo, ¿te parece, Lula? ···De acuerdo, hagamos eso —acepta Lucía. ···No tengo palabras para agradecer este… ···Ya cállate —interrumpe Gisela—. Movete más bien. Garca. Cagón. Forro. Sorete. Pelotudo…
Notas
Aposesos.↩︎
Conjunto de verdades, semiverdades y ficciones que una o más personas asumen y utilizan para reemplazar parcial o totalmente a la realidad.↩︎
Comunicación masiva, exclusivista, centralizada, y cartelizada, la que solo se puede establecer con el acallamiento, censura o avasallamiento de medios alternativos por parte de los conglomerados comunicacionales de los sectores privado o gubernamental que la producen.↩︎
Se dice que alguien está madriguerado o rabbit-holed cuando una parte interesada logra capturar y acaparar su atención en una aplicación de software con la finalidad de utilizarle como fuente de datos y como objetivo de propaganda.↩︎
Large Object Assembler, uno de los cuatro componentes principales en una largephabric, sistema de impresión 3D, basado en nanotecnología para la producción de objetos de grandes dimensiones.↩︎