Martes 23 de noviembre de 2117 ≈18:00:00 UTC
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···Si se asoman van a ver que las cosas por aquí ya están más
tranquilas ―comenta Nara desde el bar Fiesta―, y estén atentos que
ya varios han abandonado el áifa.
···Por aquí ya estamos listos ―informa James―, no dejamos nada en el
escondite, ni siquiera las boyas rémora.
Tjandamurra, Raúl y Donnie fueron los buzos que sacaron las cajas de cesta anónima y las boyas hacia el lecho marino inmediato a la salida de los túneles; James, Yuca, Yusimil y Norberto se encargaron de acarrear las cajas de cesta básica hasta la escotilla; Lapo va con Aurelia de regreso por el túnel para irse a Mariel, van a buscar la Pepa e’ zamuro, e Ilych sale con ellas, pero para irse a marina Hemingway y buscar el Carcará cuando Nara deje el bar.
···No me extrañaría que hubiese otros cuartos ocultos; no dejen
de revisar lo más que puedan en ese túnel ―recomienda René.
···Por aquí mismo no se ve nada más ―dice James―, de todos modos,
vamos a ir revisando exhaustivamente el camino de regreso al
apartamento.
···Y apúrense, que en cualquier momento Mauro y Jackson se regresan
―insta Nara.
···Aurelia, hay un pentatrén hasta Mariel; les paso la dirección de
la estación ―ofrece Tjandamurra.
···Por fin algo a velocidad decente en esta isla ―masculla
Lapo.
···Oye, Yusimil, ahí te pasé los palos del montón de tabaco añejo
que intercambiaste ―advierte Yuca.
···No hacía falta, amigo.
···Yo sé que no, pero es lo justo ―aclara Yuca.
···Nadie nos vio saliendo del apartamento ―dice la Petisa apenas
pisa la calle fuera del edificio 31―, pero igual no tarden.
···Deberían ir moviéndose ―recalca Pedro―, la distancia desde el bar
hasta el apartamento es más o menos igual a lo que deben recorrer
por el túnel, tienen que salir de ahí lo antes posible.
···¿Y por qué no salen por mar? ―Consulta Crombie.
···No seas boludo ―dice Lucía―, no hay suficientes caretas, son
quince metros de profundidad, la costa no está tan cerca, y siete
buzos saliendo de la playa van a verse muy sospechosos.
···No peleen ―zanja Yusa―, ya todos vamos de vuelta, si los dos
comebola aquellos se regresan en este instante no llegan antes que
nosotros, se van a enterar de que los visitamos cuando bajen al
túnel.
···Ajá ―interviene Harold―, supongamos que recogemos sin problema
las cajas y las boyas, ¿qué toca luego? ¿Qué pasa?
···Yo creo que tocará esperar a ver la reacción de Griffin ―contesta
Made.
···¡Ojo!, no es que vamos a parar las indagaciones ―aclara
Yrene.
···Exacto, me refiero a que tendremos que esperar una reacción en lo
concerniente a este robo ―concluye Made.
···Sabemos que Griffin ha estado usando cesta anónima para
comprar alianzas, confianza, admiración y fidelidad
―planteo―, entonces sin duda le estamos cortando un brazo con
este…
···Hurto ―completa Ciriaco―, no es un robo sino un hurto lo que
acaba de perpetrarse, en un mundo donde el robo y el hurto carecen
de utilidad práctica, ustedes han decidido valerse de esa anacrónica
y censurable práctica para…
···Por favor, Yuca ―interrumpe Gusmen.
···Listo, amigo ―confirma Yuca―, puse a Ciriaco como René puso a
Augusta; ya no van a fastidiar más con esto.
···Como les venía diciendo ―retomo―, queda saber si con este
hurto Griffin se queda sin cesta anónima para operar o si
cuenta con más recursos.
···Yo no creo que esto sea todo ―comenta Dumas―, ese cache
que expropiamos es tan extenso que, como decía
anteriormente, a mi parecer es indicativo de que enfrentamos a una
organización con importantes conexiones; el tipo no es el lobo
estepario que creíamos.
···Creerías tú ―objeta Gusmen―, yo siempre pensé que era la
operación de muchos.
···Pero no lo dijiste hasta ahora ―acota Jonathan― Qué conveniente,
¿no? Ja, ja, ja…
···Atentos ―anuncia Nara―, Mauro y Jackson se están
despidiendo.
···Nosotros salimos de este hueco en diez minutos ―informa
Tjandamurra.
···Perfecto, vamos holgados ―confirma la marinera―. Apenas se vayan
me voy al Carcará con Ilych; ya él anda por aquí.
···Y ya nosotras estamos por abordar la Pepa e’ zamuro ―dice
Aurelia.
···No sé si me guste que le digan así a mi nave ―pondera Lapo.
···Disculpa, amiga ―enmienda Aurelia― ¿Cuál es su nombre?
···No le he puesto ninguno.
···Ah, bueno… Ya abordamos la Pepa e’ zamuro ―reitera mi Petisa.
Durante el recorrido por el túnel, cuando ya comienza a hacerse visible la escalera de caracol que conduce al apartamento, Norberto se retrasa un poco y toma a James del brazo, le entrega una de las linternas, lo hace caminar junto a él y le gira instrucciones.
···Revisa ese lado y yo reviso este ―dice refiriéndose a las
paredes del túnel―, percuta, golpea, fíjate donde veas que varía de
tono la tierra, observa bien, carajito.
···Yes, sir ―responde James en consonancia con el tono
autoritario de Norberto.
···Pero, apresúrense ―advierte Yuca―, vamos holgados, pero tampoco
es que tenemos todo el día.
···¿Y si todos se ponen en eso más bien? ―Recomienda Pedro―, si
había un cuarto secreto llegando al final del túnel, no sería raro
que hubiese otro al principio.
···No inventen, no se pongan a inventar ―advierte Andrés.
···¡Aquí está algo! ―Exclama Yusimil rasguñando la pared junto a
ella para descubrir otra puerta angosta y de metal― ¡Qué suerte!
¡Ja, ja! Mencionaron el asunto, volteé a ver y esto estaba justo a
mi lado.
···Coño, pero esta sí tiene cerradura ―observa Tjandamurra al dar un
primer empujón a la puerta.
···Ya se complicó el asunto ―observa Yrene―, mejor salgan y volvemos
luego.
···Yo puedo abrir ―sugiere James, asomando el arma que acarrea en su
cintura.
···Pero, nos vas a dejar sordos ―advierte Yuca.
···No, querido Yuca ―explica Lapo―, eso es un silent pistol
de las fuerzas armadas conusienses que se sacó de contrabando en mi
nave y sin mi consentimiento. Hum.
···Igual, háganse para atrás; las balas rebotan ―alerta James.
El tercer disparo es el que hace ceder al cerrojo. El siguiente paso lo da Yuca al asestar una patada, no muy fuerte, a la semiatascada puerta para terminar de abrirla.
···¿Esto es un ascensor? ―Consulta el mismo Yuca al toparse con
una puerta de vidrio esmerilado con botonera que está inmediatamente
después de la recién abierta.
···No, no, eso es una esclusa de aire ―explica Norberto―, y por el
tamaño que tiene, vamos a tener que pasar de dos en dos.
···Vamos ―dice Yusimil tomando la delantera, y a mi compa del
brazo.
La esclusa está perfectamente operativa, la pareja cierra tras de sí la primera puerta y una vez que el thinscreen del panel de control indica que ya se regularon la presión, la humedad y la temperatura, se abre la segunda puerta y se enciende la iluminación del recinto.
···Miedda [sic] ―musita Yusimil.
Nos quedamos sin palabras en casa de Augusta, lo que recibimos por los senstream del par precursor en la nueva habitación es tan desconcertante como impresionante, la primera en reaccionar es Aurelia desde la Pepa e’ zamuro.
···Voltea a la derecha de nuevo, Norberto; ese cuadro allá, ajá, ese es El concierto de Vermeer, supongo que una copia, por supuesto… O no…, coño…, no creo que…, no puede ser…
El presunto Vermeer es uno de los muchos cuadros colgados en las paredes del recinto. Se trata de otra sala rectangular, pero más grande, quizá de unos cincuenta metros cuadrados, además de los cuadros hay varios gabinetes, estantes y exhibidores de vidrio con obras de arte; el cuidado con que se les mantiene es lo que hace intuir a Aurelia que no se trata de simples copias.
···Yo no sé un carajo de arte ―confiesa Jonathan―, pero creo que
ese muñequito rosado es El escriba sentado del Louvre que
se desapareció durante los disturbios de París en 2069.
···Ay, mamá ―exclama Torkins―, creo que ese de allá es El Pato
blanco, si esos son originales, conseguimos unos cuantos
tesoros perdidos.
···Estoy escaneando lo que estamos recibiendo ―dice Made cuando los
dos últimos de los siete del túnel pasan la esclusa―, de lo que han
ojeado, ya van seis obras que se consideran desaparecidas, algunas
desde hace varios siglos, otras desde décadas más recientes.
···Ahí hay un valor incalculable acumulado ―dice Dumas―, si todo eso
es de Griffin, no va a estar muy contento con que lo hayamos
encontrado.
···A lo mejor son copias, falsificaciones para estafar ―acoto.
···No creo que nadie monte toda esa parafernalia para guardar
copias, Juancito ―replica Mikiko.
···En fin ―dice Tjandamurra poniendo pie en tierra―, vámonos que ya
Mauro y el otro están por llegar.
···Pero no podemos irnos y dejar esto aquí ―dice Yuca―. Si nos
vamos, no lo encontraremos después.
···Ten en cuenta que eso, aunque sea muy valioso, no le sirve de
mucho a Griffin ―explica Carlos―, porque no le puede pagar a nadie
con obras de esas sin arriesgarse a que lo identifiquen
rastreándolas. Váyanse ya, que con quitarle la cesta anónima ya le
dimos un golpe al hígado, estoy seguro.
···Es verdad ―coincide Rubén―, porque además, nada de eso se puede
sacar por mar, son obras muy delicadas, dejen eso ahí. Si son
originales y les causamos el más mínimo daño, no nos lo perdonará
nadie.
···Je, je, je ―ríe Jonathan―, destruimos un Vermeer y nos condena la
historia.
La discusión se extiende por unos minutos y las opiniones se dividen entre quienes consideran que lo prudente es abandonar el cuarto de la colección y aquellos que creen necesario buscar la manera de llevarnos las obras a otra parte. Menos mal que Abdón interviene.
···Yo me supongo que de tanto pensar estos últimos días se les
está entumeciendo el cerebro a todos.
···A ver qué dice tu cerebro fresco ―Inquiere Harold.
···Hagan eso público y ya ―imposta el yogui―, pongan eso en el RECES
de la torbia ahora mismo. Si el mundo se entera y todos los están
siguiendo en vivo, dificulto que Griffin actúe. Y yo creyendo que
los torbíes eran transparentes…
···¡Coño!, pero por supuesto ―coincide Andrés― ¿Alguien se
opone?
···¿Quién coño se va a oponer? ―Respondo recogiendo lo que presumo
es la postura generalizada―, a poner esos senstream en vivo, de una
vez.
···Ya estoy poniendo todo el RECES ―informa Yrene.
···Yo estoy reforzando la publicación en cipr con unas buenas
etiquetas ―dice Mikiko.
···Traten de no mirar una misma cosa para que la transmisión sea más
variada. Paseen por todo el lugar y hagan pausas cortas en cada una
de las obras, para que se vean bien. ―Sugiere René.
···Lista por aquí ―anuncia la Coneja.
En fracciones de segundo, los senstream mostrando en vivo los tesoros hallados ya recorren el mundo, millones de usuarios utilizando cientos de miles de distintas REESApps1 se están haciendo eco del acontecimiento en tiempo real.
···Ya se armó ―avisa Made―, nuestras colecciones de sujetos
interesados2 están creciendo
exponencialmente, no solo las de la torbia, sino las de quienes
tenemos presencia RECES y figuramos en el asunto.
···Y la cantidad de respuestas y mensajes que nos está llegando es
inmanejable ―complementa Yrene.
···Sí ―afirma Made―, estoy activando las máquinas para dar inicio al
análisis de la data, a ver qué sale.
···Aquí hay algo interesante ―comenta Yrene―, viendo publicaciones
de microblogging al azar me encontré esta:
::: Great Art ― @BohanRob :::
#cubancache #lostart #stolenart #art #artwork #painting
Impresionante el hallazgo en #islacuba, al
primer vistazo identifico esto:
- Het concert (Vermeer)
- De Kantwerkster (Vermeer)
- The White Duck (Oudry)
- Le pigeon aux petits pois (Picasso)
- Chez Tortoni (Manet)
- El escriba sentado del Louvre
- Cetro de Dagoberto (Noyon)
- Diamante Florentino
- Huevo del jubileo danés (Fabergé)
- Huevo conmemorativo de Alejandro III (Fabergé)
¿Originales? Ya lo sabremos.
···Eso es más o menos lo mismo que detecté yo ―dice Made.
···Si eso es cierto, es verdad que estamos parados encima de un
tesoro con valor incalculable ―reitera Carlos.
···Yrene, ¿no será buena idea redactar algo para explicar nuestra
presencia allá? Estoy revisando superficialmente también y veo que
se está especulando demasiado. ―Sugiere Mikiko.
···Me conmueve eso de nuestra presencia ―comento―, ya eres
torbí.
···Te ignoraré ―responde la nipona.
···¿Y qué digo de las cajas con cesta anónima? ―Pregunta
Yrene.
···Yo creo que es mejor no hacer mención de eso ―sugiere
Dumas.
···Exacto ―apoya Gusmen―, porque si aparece alguien que hable en
público de esa parte del hallazgo, será nuestro sospechoso número
uno.
···Pero Mauro y Jackson saben; si ellos denuncian públicamente la
desaparición del cache de cesta anónima no ganamos nada.
―Objeta Estrada.
···Yo dudo que ellos hablen ―interviene Rubén―, porque tendrían
mucho que explicar.
···Es verdad, tío, olvida lo que he dicho; ellos no van a hacr eso
público. Venga, entonces, solo estén atentos. Griffin ya debe
haberse enterado, no sabemos cómo va a reaccionar.
···Yo voy a subir a buscar a Mauro y a Jackson ―propone Yuca―, a ver
si se puede hacer algo para que no los maten.
···Quédate quieto ―recomienda Jonathan―, que te pueden matar ellos a
ti.
···¿Y nos vamos a quedar aquí para siempre? ―Consulta
Tjandamurra.
···Buena pregunta ―apoya Yusimil.
···Yo creo que ya podrían salir ―responde Andrés―. Yrene puso las
coordenadas del edificio 31 en las publicaciones y ya hay senstreams
en las redes sociales de algunos curiosos en el sector; no creo que
Griffin se cargue a nadie en público.
···Pero como no sabemos si está loco o iracundo, mejor esperamos un
poco ―propone el compadre Norberto.
···Estoy localizando expertos calificados en la zona para que vayan
a ver, o proteger, o avaluar, las obras ―anuncia Dumas.
···Esperamos por eso para salir de aquí, entonces, mi gordito
―responde Norberto.
Notas
Se llama así a toda aplicación de software orientada a explotar la información en los RECES y facilitar así el intercambio social. Existe infinidad de REESApps, algunas se especializan en funcionalidades específicas (chats, muros, blogs, microblogs, foros de discusión, galerías fotográficas, galerías de video, sitios web, etc.), mientras que otras agrupan varias funcionalidades simultáneamente.↩︎
En el estándar RECES, son sujetos interesados todas aquellas personas o ámbitos que mantienen a un RECES determinado dentro de su lista de sujetos de interés. Esto equivale a lo que en las aplicaciones primitivas de construcción de redes sociales se conocía como seguidores o followers.↩︎