Domingo 21 de noviembre de 2117 ≈03:00:00 UTC
Coro · Aksu
Un rato después de finalizada la junta, Taffilynn y yo nos despedimos de Aurelia, de Donnie y de James en Adícora. Aun cuando la noche pasó de fresca a lluviosa, todo apunta a que llegaremos a tiempo para tomar el ala dirigible en Coro, sin mayor inconveniente.
Después de estacionar el Jeep, negociar nuestros pasajes y pasar a la sala de espera procedo a llamar a la torbia nómada de las muchachas para tratar de localizarlas. Luego de un rato, por fin consigo el path de Lucía, la Lula, y la llamo.
···¡Hola, piba!
···¿Sos vos, Juancho? ¡De dónde saliste! ¡Esperá que conecto a la
Gise!
···Pero mirá nada más, es mi Juancho. ¿Cómo andás? ―Saluda
Gisela.
···Bien, mi negra, todo bien. ¿Las desperté?
···No, Juanchito ―responde Lucía―, acá ya hace rato que
amaneció.
···¿Y qué es de tu vida? ―Consulta Gisela― ¿Seguís en
Paraguaná?
···Por supuesto, negrura, y Aurelia les manda saludos a ambas.
···¡Apreciados son! ―agradece Lucía― A que no adivinás dónde estamos
nosotras ahora.
···¿En Sinkiang? ―Pregunto sarcásticamente.
···¡Ja, ja, ja! ―Larga Gisela una sonora carcajada― Nos estás
persiguiendo, contá lo que estás planificando.
···Ahora mismo voy para allá, en seis horas estamos en Aksu.
···¿Quiénes? ¿Venís con Aurelia? ―Inquiere la Lula.
···No, voy con Taffilynn, una muchacha de Conus que se está quedando
un tiempo en la torbia con nosotros; les va a gustar, es de los
nuestros.
···Excelente ―expresa Lucía― pero a ver, eso así, de repente… No
suena a que estén haciendo turismo… ¿Será que tu viaje para acá
tiene relación con el registro en RCU de tu torbia que nos puso los
pelos de punta a todos en todas las torbias del planeta?
···Pues, por eso es ―confirmo―, gracias a ese registro supimos de
Peter Crombie, integrante de un grupo nórdico llamado los røkkesen;
él está allá en Aksu y creemos que ha tenido alguna participación en
los ataques.
···Hijo de… Nosotras estamos como a una hora de Aksu ―contesta Lucía
conteniendo la puteada.
···Bueno, el asunto es que no queremos que el tipo se nos escabulla,
y quería pedirles a ver si pueden adelantarse a precisarlo; todo lo
que tenemos son unas coordenadas de su última localización en Aksu y
el contacto de la persona que lo vio, estamos revisando a ver si
sale algo más de él en ECIPA, pero no tenemos nada aún por
ahí.
···Bien, Juancho ―dice Gisela―, yo no tengo problema.
···Ni yo ―añade Lucía―. Si vino acá, buenas intenciones no debe
tener el tipo este; esta región es mayormente torbí, nada bonito
debe ser lo que está planificando.
···Es así ―agrego―, exactamente eso es lo que comentábamos.
···Pues nada, pasá toda la info que tenés ―pide Lucía―. En un ratito
nos vamos para allá y lo buscamos al pelotudo ese; te mantendremos
al tanto de todo.
···Mujeres, no tengo palabras para…
···No digas más, Juancho ―me interrumpe Lucía―. El que se mete con
una torbia se mete con todas.
···Así es ―ratifica Gisela―; que no nos venga a joder el
recalcadísimo garca triple carcunda y pedazo de forro este, por la
concha de la lora que el orto se lo parto y me lo cargo al recontra
mil veces pelotudo este, si acaso se le ocurre…
···Pará, pará… ―Exhorta Lucía a su compañera de viajes.
···Y, bueno ―concluye la Gise―. Nos avisás cuando estés por acá,
Juanchín. ¡Te queremos!
···¡Nos vemos pronto! ―Me despido.